Providing ‘Free’ Digital Images to Scholars: Met, ARTstor and Accessibility to Online Art Collections

Past March 12, 2007, The Metropolitan Museum of Art announced on its website, a “pioneering initiative to provide digital images to scholars at no charge.” This announcement has been immediately spread by the scholar blogosphere, as for example in the blog of The Chronicle of the Higher Education and The Attic.

This new service entitled “Images for Academic Publishing” (IAP) has been implemented in partnership with the nonprofit organization ARTstor. This service,

…will make images available via software on the ARTstor Web site. Initially, nearly 1,700 images representative of the broad range of the Metropolitan Museum‘s encyclopedic collection will be available through the more than 730 institutions that currently license ARTstor. Efforts to expand this accessibility are now underway and will be announced by ARTstor at a later date.

According to The Chronicle of the Higher Education scholars in the USA have to pay high permission rates to make use of museums’ images; a problem that, maybe, does not relate to researchers in some other countries. However, the questions here are numerous.

Although we consider this partnership among The Met and ARTstor a wonderful initiative and we really wish it would be imitated by other museums, we are especially concerned about the accessibility of this project.

This initiative is only applicable “for use in academic publications.” So, what would be considered an academic publication? Are publications outside universities and research centers -but signed by scholars- eligible? How is going to affect this to publishing companies? Are independent researchers considered scholars? About these issues you could read an interesting thread at Musematic.

Our second concern relates to the fact that, till the moment, only “the more than 730 institutions that currently license ARTstor” could have access to this service. In other words, this service is not for the overall academic community, it is just for certain institutions. Moreover, we could guess that although this service is strikingly announced as “no charge for scholars,” becoming an ARTstor member required paying a fee, as eventually it was. But even willing to pay, not anyone could belong to the community because only institutions from, United States, Canada, Australia | New Zealand, and United Kingdom are eligible.
About this, and as a disclaimer, ARTstor explains on its website,

ARTstor participation will be limited, at least initially, to interested institutions in the United States, Canada and the United Kingdom. Intellectual property and copyright law differs from country to country; most of the content in the ARTstor Digital Library will be available to international participants, but some copyrighted materials will not be available due to copyright concerns. In time, we expect to expand the availability of the ARTstor Digital Library internationally.

Eventually, we wonder what the best formula to provide non charged uses to nonprofit organizations is in an online context for art collections. At the end, internet uses of online collections are being regulated by each country’s legal frame and within the strict boundaries of economical power. So, access to online art collections still remain restricted to certain people and areas of the world while the utopia of Web 2.0 as a universal plaza remains still as a dream. This is however, a difficult problem that requires the will of establishing international suitable laws and more partnerships like The Met has done.

However, some other improvements could be easily done for a more accurate policy on who are the potential professional users of online art collections. We wish The Met will extented the IAP service to Museum Professional Associations, from the listed and not listed countries. Do we need to be “scholars” to need access to online collections? We can guess that the members of AFRICOM, AAM, AAMC, COVICOM, ICOM, Museum-Ed, or SMA (just to provide some professional associations examples) would really appreciate and get good benefit of this gesture.


Proporcionando imágenes digitales “gratis” a académicos: MET, ARTstor y accesibilidad a colecciones de arte en internet

El pasado 12 de marzo de 2007 el Metropolitan Museum of Art de Nueva York anunciaba en su página web una “inicitativa pionera para proporcionar imágenes digitales libres de coste a académicos”. Este anuncio ha sido inmediatamente difundido en la blogosfera académica, como por ejemplo en el blog del Chronicle of the Higher Education y en The Attic.

Este nuevo servicio denominado “Imágenes para Publicación Académica” (IAP en sus siglas en inglés) ha sido puesto en marcha en colaboración con la organización sin ánimo de lucro ARTstor. Este servicio:

… hará disponibles las imágenes por medio de un programa informático en la página web de ARTstor. Inicialmente, cerca de 1.700 imágenes representivas del extenso rango de la enciclopédica colección del Metropolitan Museum se harán disponibles a través de las más de 730 instituciones en la actualidad autorizadas por ARTstor hasta la fecha.

Según The Chronicle of the Higher Education, los académicos en Estados Unidos tienen que pagar caros permisos para hacer uso de las imágenes de los museos; un problema que, quizás, no afecta a investigadores en otros países. Sin embargo, las cuestiones aquí son varias.

Pese a que consideramos esta colaboración entre el Met y ARTstor una maravillosa inciativa -y deseamos sin lugar a dudas que sea imitada por otros museos- de este proyecto nos preocupa especialmente su accesibilidad.

Esta iniciativa es sólo aplicable para su uso “en publicaciones académicas¨. De modo que, ¿qué es lo que se considera una publicación académica? ¿Pueden optar a ello publicaciones ajenas a las universidades y centros de investigación, pero firmadas por académicos? Sobre estas cuestiones puedes leer una interesante conversación en Musematic.

Nuestra segunda preocupación hace referencia al hecho de que hasta el momento, sólo “las más de 730 instituciones en la actualidad autorizadas por ARTstor hasta la fecha” tendrán acceso a este servicio. En otras palabras, este servicio no es para el conjunto de la comunidad académica, sino para ciertas instituciones. Lo que es más, podíamos adivinar que aunque este servicio ha sido llamativamente anunciado como “sin cargo para académicos”, formar parte de ARTstor requería el pago de una cuota, com al final ha resultado ser. Pero incluso queriendo pagar no todo el mundo puede pertener a la comunidad pues sólo pueden hacerlo instituciones de los Estados Unidos de América, Canadá, Australia/Nueva Zelanda y el Reino Unido.

Sobre esto, y a modo de descargo, ARTstor explica en su página web:

La participación en ARTstor estará limitada, en principio y por el momento, a las insituciones interesadas de los Estados Unidos de América, Canadá y el Reino Unido. Las leyes de propiedad intelectual y copyright difieren de país a país; la mayoría del contenido de la Biblioteca Digital ARTstor estará disponible a participantes internacionales pero algunos materiales con copyright no lo estarán debido a asuntos de copyright. Con el tiempo, esperamos ampliar la disponibilidad internacional de la Biblioteca Digital ARTstor.

Finalmente nos preguntamos cuál es la mejor fórmula para proporcionar usos gratuitos a instituciones sin ánimo de lucro en el contexto de las colecciones de arte disponibles en internet. Al final, los usos de las colecciones en internet están siendo regulados por el marco legal de cada país y dentro de las estrictas delimitaciones del poder económico. De modo que el acceso a las colecciones en internet todavía permanece restringido a cierta gente y a cientas áreas del planeta, mientras la utopía de Web 2.0 como una plaza universal todavía sigue siendo un sueño. En cualquier caso, éste es un problema de difícil solución que requiere de la voluntad de establecer leyes internacionales apropiadas y más colaboraciones como la hecha por el Met.

No obstante, otras mejoras pueden ser fácilmente hechas en aras de una política más acertada sobre quiénes son los potenciales usuarios profesionales de las colecciones de arte en internet. Así, deseamos que el Met amplíe su servicio IAP a las asociaciones de profesionales de museos, tanto de los países que están en la lista, como de los que no. ¿Necesitamos ser “académicos” para necesitar acceso a las colecciones en internet? Podemos imaginar que los miembros de AFRICOM, AAM, AAMC, COVICOM, ICOM, Museum-Ed, o SMA (sólo por dar algunos ejemplos de asociaciones profesionales) apreciarían y aprovecharían enormemente este gesto.


Cuando las cámaras dentro de los museos están prohibidas: Web 2.0 y derechos de reproducción

Entre las principales cualidades que más me gustan de la Web 2.0 están que es: diversa, creativa, generosa, relajada, útil …y contradictoria. Hoy me centraré en estas dos últimas cuestiones: la utilidad y las paradojas.

Como en todos los museos de la Fundación Guggenheim, el Museo Guggenheim-Bilbao no permite a sus visitantes sacar fotografías o grabar vídeos dentro del edificio. Esta política tal vez tenga alguna relación con los derechos de las obras de arte o, mucho más probablemente, con los derechos de reproducción del arquitecto Frank Gehry así como un posible uso comercial de las imágenes de la Fundación Guggenheim. No obstante, creo que esta política se encuentra bastante desfasada y, lo que es más, es injusta para los visitantes y va definitivamente en contra de la propia institución.

Desde el momento en que los visitantes están pagando su entrada al edificio, cualquier posible asunto relacionado con derechos de reproducción debería ser considerado parte del coste de la entrada, como podría ser el caso en lo referente a los gastos de mantenimiento del museo, personal, etc. Esa suele la razón por la cual los visitantes se sienten molestos cuando se dan cuenta de la prohibición de usar cámaras en los museos Guggenheim: porque ya han pagado la entrada y no quieren pagar dos veces por la misma cosa.

Tal vez ahora estés pensando que ello se debe a los derechos de reproducción de las obras de los artistas y que éstos deberían recibir dinero en caso de cualquier posible difusión audiovisual de sus trabajos. Por supuesto eso es algo con lo que estoy absolutamente de acuedo, pero lo ideal sería que eso estuviera ya negociado de antemano entre el museo y los propios artistas sin suponer un problema para los visitantes. Sería un aunténtico problema si la Fundación Guggenheim no fuera capaz de negociar los derechos de sus exposiciones temporales o, lo que es peor, si no tuviera negociado el pago y la gestión de los de su propia colección. Además, el uso de las hipotéticas reproducciones fotográficas de las obras de arte sería de responsabilidad exclusiva de quien las difundiera.

De modo que pensemos que la Fundación tiene bajo control todos estos derechos de reproducción y que es cosa del visitante lo que después haga con las potenciales copias privadas. En tal caso se podría pensar que la prohibición realmente se debe a una estrategia comercial para controlar todas las imágenes del museo y posteriormente venderlas, alquilar el espacio y/o el derecho de obtener imágenes dentro. En otras palabras, la Fundación Guggenheim parece elegir la exclusividad como política de gestión, algo que realmente es contrario a los principios de la Web 2.0 y las nuevas tendencias entre el público en general y los visitantes/usuarios de museos de arte.

El vídeo incluído arriba es un fragmento del DVD Architectures, Vol. 4 (2005) producido por Facets Multimedia. Puedo imaginar que la compañía pagó una buena cantidad de dinero para ser autorizada a grabar tanto dentro del edificio como entre bastidores. Aunque probablemente el DVD original tenga derechos de reproducción, esta producción documental se encuentra sin embargo disponible en Google Video, y es gratis.

Pese a que la calidad de su imagen es francamente mala, esta copia en internet me permite compartir los contenidos de este documental en este blog y así dejar que otros conozcan y experimenten las maravillas del Museo Guggenheim-Bilbao. Es más, estoy segura de que tras publicar este vídeo aquí, algunos de vosotros sentiréis curiosidad y desearéis visitarlo (y pagar la entrada).

Entretanto, disfrutad de este interesante vídeo disponible aquí para su captura.

PD. (Lo bueno dura poco…  y el vídeo ha sido quitado de internet, probablemente debido a que infringe el copyright de la empresa productora)


When Cameras Inside Museums Are Forbidden: Web 2.0 and Copyrights

Among the main qualities of Web 2.0 I like most are that it is: diverse, creative, generous, laid-back, useful, and contradictory. Today I will focus on the two last topics: usefulness and paradoxes.

As in all Guggenheim Foundation Museums, Guggenheim-Bilbao Museum does not allow visitors taking pictures or recording videos inside the building. This policy maybe had any relation with art works’ copyright or more probable indeed, with Frank Gehry‘s copyright and any possible commercial use of the Guggenheim Foundation images. However, it is my belief that this policy is pretty outdated, moreover, it is unfair for visitors and it definitively works against the institution itself.

Since visitors are paying their entrance to the building, any potential copyright issue should be considered part of the ticket fare, as it could be the case regarding museum’s maintenance expenses, personnel, etc. That used to be why visitors get upset whenever they realize of the banning of using cameras inside the Guggenheim Museums: because they had already paid the ticket and they do not want to pay two times for the same thing.

Maybe you were right now thinking that this is because of artists’ copyright reasons and that artists should be paid back in case of any audiovisual dissemination of their work. Of course that is something I absolutely agree with, but ideally this should be previously negotiated between the museum and the artists themselves without meaning any trouble for visitors. It should be a real issue if the Guggenheim Foundation was not able to negotiate the rights of its temporary exhibitions, or even worse, if it did not hold the management and the payment of the rights of its own collection. Furthermore, the use of any hypothetical photographic reproductions of artworks would be the sole responsibility of the person who would disseminated them.

So let us think that the Foundation has under control all these copyrights. In that case, anybody could think that what really happens is because of a commercial strategy to control all images of the museum to further sell them, renting the space and/or the right to take images inside. In other words, the Guggenheim Foundation seems to be choosing exclusivity as its management policy, something that is really opposite to Web2.0 principles and new trends among general public and art museum’s visitors/users.

The video linked above is a fragment of the DVD Architectures, Vol. 4 (2005) produced by Facets Multimedia. I can guess that the company paid a good amount of money for being allowed to record inside both the building and behind the scenes. Although probably the original DVD holds any copyright, this documentary production is however available in Google Video, and it is free.

Despite its image quality is really bad, this online copy permits us to share its contents in this blog and to let some others to know and experiment the wonders of Guggenheim-Bilbao Museum. What is more, I am sure that after posting this video on e-artcasting, some of you will feel curious and willing to visit it (and paying the ticket.)

In the meanwhile, enjoy this interesting video available for downloading here.

PD. (Good news is short … and the video has been removed from the internet, probably because it violated the producer’s copyrights)


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