Jaron Lanier y el poder de ser la oveja negra

Durante el pasado año le he estado prestando mucha atención a Jaron Lanier. Sus reflexiones sobre lo que es importante con respecto a nuestra relación con la tecnología me parecen fundamentales. “Internet se ha vuelto aburrido y predecible”, afirma Lanier. Sin duda: todos siguiendo estándares sobre lo que hay que hacer. Sin duda, en la desobediencia visionaria está el futuro. Así que habrá que permanecer atentos a más outsiders.


Una dosis de Edupunk y social media en las humanidades (2)

Tribus en xornadasredes

(Continuación del artículo: “Una dosis de Edupunk y social media en las humanidades (1)”)

Afrontar una clase o una conferencia con personas que se juntan de forma aislada en el tiempo es muy distinto que la docencia con un grupo de estudiantes que se reúnen de forma periódica. En los casos de intervenciones aisladas es muy necesario trabajar en relación a las expectativas de lo que para la mayoría de las personas significa “asistir a una conferencia”: esperan escuchar -sentados- a una única persona que es la que se supone que transmitirá el conocimiento. De modo  que para que las personas que se congregan en torno a las conferencias no salgan terriblemente frustradas ante dinámicas “raras” de transmisión del conocimiento, es importante cubrir sus expectativas proporcionando ciertas dosis de lo que esperan y otras muchas de lo que no ;) Por eso mucho del tiempo de las jornadas presenciales celebradas el pasado verano en el Museo provincial do Mar de Lugo transcurrió al más puro estilo “conferencia magistral”, pero sólo aparentemente.

Trastocar el modelo de enseñanza magistral pasa por poner en práctica pequeños cambios subversivos, infiltrándolos dentro de formatos familiares en lo referente a estándares de aprendizaje y transmisión del conocimiento. Uno de esos elementos fue el hecho de que quienes asistimos a las jornadas presenciales no sólo ya nos conocíamos, sino que éramos un grupo. A diferencia de otro tipo de conferencias al uso, nosotros habíamos trabajado juntos durante la Fase 1 que transcurrió íntegramente en internet. Esto provocó que el encuentro fuera un re-encuentro entre conocidos por lo que las conversaciones animadas, las anécdotas y el intercambio se produjeron desde el primer momento. Esto sucedió porque todos ya pertenecíamos al grupo y la verdad es que es triste que pertenecer a un grupo y reunirse sea algo subversivo en la gestión del conocimiento. Está claro que hemos de cambiar muchas dinámicas docentes, más aún ante los entornos de participación 2.0.

Bienvenida a xornadasredes

Cuando las personas se sienten parte de un grupo están más abiertas a explorar nuevas situaciones de forma colectiva y eso es buenísimo para el aprendizaje porque ¿qué no es el conocimiento por aprender sino lo inesperado? Los participantes de xornadasredes llegaron al museo conociendo a los demás, formando parte de un grupo y sabiendo que se les había asignado un color pero sin conocer lpara qué les iba a servir esa información y que se desveló a su llegada. De esta manera, cada participante tuvo que -previamente a entrar en la sala- buscar su color y ponerse una pegatina identificándose como miembro de una de las 3 (+ 1) tribus que yo había definido en función de sus actividades profesionales.

La condición de pertenencia a una tribu (creador@s, gestor@s, investigador@s y voluntari@s) reforzaba las redes de afinidad/identidad definidas entre los asistentes según el oficio de cada uno. Pero estas convenciones terminarían por saltar en pezados al final de la jornada cuando tratamos el asunto de la participación en los entornos 2.0.

Dinámica de roles de participación online en xornadasredesGracias a que contamos con la experiencia compartida de la Fase 1, pude diseñar una dinámica de grupo en la que reflexionamos conjuntamente sobre cómo había sido nuestra participación en el grupo de Facebook “Educación, cultura y acción social en los social media“. La actividad comenzaba por escoger una pegatina (a lo sumo dos) que definiera, no quiénes decíamos ser nosotros, sino cómo nos habíamos comportado durante la fase online. Las opciones de participación entre las que escoger eran: creador@, conector@, analític@, conversador@, coleccionista, espectador@ e inactiv@.

Uno de los aspectos fundamentales de esta acción era que los participantes asumieran de forma pública su condición online, escogiendo una pegatina y poniéndola en un lugar visible al lado de lo que cada uno de ellos había dicho ser offline. El objetivo era reflexionar sobre su propia participación en internet y comprender que el comportamiento online de las personas tiene una dimensión pública que matiza su actividad offline: lo online y lo offline están conectados. Así sugieron numerosas combinaciones como: creador@s-espectador@s, investigador@s-inactiv@s o gestor@s-conversador@s, habiendo sólo un caso de creador@-creador@: Sabela.

UTribus y roles online en xornadasredesna vez escogida y puesta la pegatina, los participantes tenían que encontrar a sus homólogos, sus verdaderos iguales en relación a su impacto en el beneficio común del grupo, para crear un grupo de debate en el que compartieran detalles de cómo había sido precisamente su participación. Con ello buscada que se reflexionara sobre la pretendida cualidad colaborativa y “buenista” de los entornos 2.0 y el hecho de que su interés para los usuarios parte de cómo es la participación individual de cada uno de nostros. Si no hay participación, ni creación, ni conversación, ni información, ni análisis crítico; no hay interés.

Existen muchos artículos y estudios que analizan cómo es la participación en entornos 2.0, así que me podría haber limitado simplemente a contarlo: que los creadores son muy pocos y que los mirones son muchos, casi tanto como los inactivos. Pero los meros datos no significan nada si no se asocian con la experiencia y el conocimiento de las personas, así que lo que hicimos fue aprender siendo. Quizás por eso los comentarios surgidos después de los debates en grupo fueron de altísima calidad e interés, como pocas veces he visto en los muchos años que llevo dando clase. Así que luego lo celebramos, como no podía ser de otra manera, todos juntos y con una estupenda comida colaborativa 2.0 de por medio, que coincidió con la fiesta del marisco en la que no hubo, ni inactiv@s, ni espectador@s.

Dinámica de roles online en xornadasredes

Dinámica de roles online en xornadaredes

Grupo de analíticos conversarndo en xornadasredes

Grupo de inactivos conversando en xornadasredes

Comida colaborativa en xornadasredes

Comida colaborativa en xornadasredes


mc2: lecciones 2.0 de ciencia social

emc2

 

Siempre que tengo la ocasión de hablar sobre museos y social media no pierdo la oportunidad de mencionar a los Museos Científicos Coruñeses (mc2), auténticos pioneros en España en esto de los museos 2.0. Los profesionales de estos tres museos (Casaciencias, Domus y Aquarium Finisterrae) llevan muchos años haciendo un trabajo excelente y haciéndolo mucho tiempo antes de que aparecieran la mayoría de los “social media experts” que tan cansinamente pululan por ahí en los últimos tiempos.

A diferencia de los museos de arte, los museos científicos han de hacer un esfuerzo añadido para atraer y fidelizar a sus visitantes ya que sus contenidos -en ocasiones demasiado técnicos y especializados- suelen ser objeto de interés casi exclusivo para profesionales o para vistas escolares. En esta línea de esfuerzo por la difusión social de la ciencia, mc2 ha sabido ver desde el primer momento el potencial de los medios sociales y los ha venido utilizando con profunda relevancia y coherencia. Aunque tarde, ya iba siendo hora de que les dedicara una entrada reconociendo y agradeciendo su inspirador trabajo.

Siempre he alabado la capacidad de los Museos Científicos Coruñeses de comprender la esencia de los medios sociales. Su Sala de prensa online -en funcionamiento desde el año 2006- es el vivo ejemplo de ello. Se trata, ni más ni menos, que de un blog gratuito de blogger: una elección perfecta que permite sindicación, adjuntar todo tipo de archivos y notificar de forma cronológica las comunicaciones provinientes del mc2.

Asímismo, tuvieron la visión de ir incorporando a su web todas las Google Apps relevantes para sus fines. Así, la forma de indicar “Cómo llegar” se muestra con varios mapas de Google incrustados y se hace también desde hace años, tantos como que por aquel entonces ningún otro museo español osaba poner algo gratis y con logo de otra empresa en una web institucional. Además de incrustrar mapas, mc2 aprovecharon la versatilidad y la gratuidad que ofrecen los calendarios de Google para difundir así su Agenda de actividades.

Pero la capacidad de los Museos Científicos Coruñeses de adaptarse a los nuevos tiempos que llegaban no quedó ahí. Desde hace años mc2 mantiene varias webcams en las que los usuarios podemos observar a tiempo real la actividad y el clima de los distintos proyectos y ubicaciones de mc2. Además, existe una sección de Podcasts en la que se pueden escuchar tanto las conferencias como las audioguías y una página en la que recogen todos los canales de sindicación. A ello se unen: un canal de microblogging en Twitter, de fotografías en en Flickr, de conversación y noticias en Facebook, las guías didácticas de descarga gratuita en Scribd y cómo no, el canal de vídeos en YouTube en el que se pueden ver vídeos realmente curiosos como el de La cópula del percebe, sin duda mi favorito por fikitísimo.

Ahora los Museos Científicos Coruñeses saltan a la actualidad porque presentan a su cuarto museo: e-Museo, un espacio online con los recursos de mc2 al que los usuarios pueden contribuir compartiendo, etiquetando y comentando sus propios materiales, además de redistribuirlos por las principales redes sociales. Pese a que se podrían destacar muchos aspectos de este entorno -como la wikiteca- quiero subrayar uno que a veces pasa desapercibido: el idioma. Con la coherencia que caracteriza a mc2, este nuevo entorno se sirve de las aplicaciones de Google para permitir la traducción del site en seis idiomas distintos. Echo particularmente de menos el Euskera, que pese a que no sea un servicio que Google ofrezca con corrección sí que es más relevante que otros de los idiomas ofertados. Además, no hay que olvidar la Lengua de Signos Española (LSE) otro de los cinco idiomas oficiales de nuestro país que sin embargo se nos queda a muchos en el tintero.


Can ART be experienced on a phone?

 

Mobile technologies are becoming a must among art museums from all over the world. A huge variety of devices are regularly offered to visitors for an enhanced experience of their on-site visits

Cell phones, iPods, PDAs, etc. are the very new substitutes of the not so old museum audioguides. Users find some advantages using their own devices: they can use them at any moment and place, in other words: not only in the museum physical space and opening schedule. Besides, museums can save a huge expense in maintenance and updating their technology. Museums only have to provide contents suitable for being downloaded from their websites.

But can these technologies substitute on-site experience? Listen David Lynch’s opinion about seeing films on a cell phone and try to remember your own daily experience with art museums.

I personally agree with Lynch’s opinion and with Steven Spielberg’s dislike about seeing films on the screen of a computer. However, thanks to these alternative ways of experiencing art, sometimes I could have that (incomplete) experience that otherwise never had been possible.


e-learning Systems for Aged Art Museums

Mona Lisa ipod

Who said internet and e-learning systems were necessary for museums of only Contemporary Art? See on the photo (if you are able) ‘La Gioconda’ at the Louvre Museum, Paris. If you want to meet her in person, surely you will thank some extra help.

The Louvre offers virtual tours on its website, but the one devoted to La Gioconda is even more frustrating than on site. Although the extremely famous painting appears without visitors, the software does not allow getting closer to the art work. Despite this fact, what is probably the most visited museum on the World only offers traditional information systems.

In addition to check the text and the images on the website (with very good quality,) the only supplementary information option to visitors provided by the museum is audio guides. After having to queue during long time and over on receipt of 5 euros and an ID deposit, visitors will be allowed to carry an uncomfortable portable cd player model during their visit. The other option is hiring a guide tour, which because of the amount of visitors, the noise and the real movement difficulty; includes a headset service to be able to hear guides’ explanations.

Maybe the logical alternative to this entire nuisance would be an additional podcast and/or vodcast service on the website of the museum, so people would arrive to the museum provided with their respective explanations to enjoy at the same time they appreciate art works or, who knows, they queue listening to some music customized by the very Gioconda.

Images: Corneille, Petite: Mona Lisa, 2005. Photography. (left.) iPod® Nano Skin ‘Mona Lisa’ (right)

Sistemas de aprendizaje electrónico para museos de arte entrados en años

LouvreMona Lisa ipod

¿Quién dijo que internet y los sistemas de aprendizaje electrónicos eran necesarios en los museos sólo de Arte Contemporáneo? Observa en la fotografía (si eres capaz) a “La Gioconda” en el Museo del Louvre, París. Si quieres ir a conocerla en persona seguro que agradecerás ayuda extra.

El Louvre ofrece visitas virtuales en su página web, pero la dedicada a La Gioconda es, si cabe, más frustrante que al natural. Aunque en la imagen virtual la celebérrima pintura aparece sin público, el programa informático no permite acercarse a la obra. Pese a ello, el que es probablemente el museo de arte más visitado del mundo sólo ofrece los sistemas de información tradicionales.

Además de consultar el texto y las imágenes de la página web (de muy buena calidad), la única alternativa de información adicional para el visitante proporcionada por el museo son las audioguías. Tras esperar una larga cola y previo pago de 5 euros y depósito de un documento de indetificación, el visitante podrá cargar con un incómodo modelo de lector portátil de cd durante visita. La otra opción es contratar un servicio de guía que, eso sí, dada la afluencia de público, el ruido y la dificultad real de movimiento, incluye un servicio de auriculares para poder oir sus explicaciones.

Tal vez la alternativa lógica a todo este engorro sería un servicio adicional de podcasts y/o vodcasts en la página web del museo, así los visitantes llegarían ya provistos de sus correspondientes explicaciones que poder disfrutar al mismo tiempo que aprecian las obras o, quien sabe, esperan en una cola.

Imágenes: Corneille, Petite: Mona Lisa,2005. Fotografía. (izda.) iPod® Nano Skin ‘Mona Lisa’ (dcha.)


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