Activismo 2.0 y empoderamiento ciudadano en red (II)

Artículo continuación del anterior: “Activismo 2.0 y empoderamiento ciudadano en red: De la reunión online a las comunidades de changemakers (I)”

Gobernando en modo 2.0

Bienvenida sea la crisis económica si gracias a ella las sociedades democráticas asumen actitudes más participativas y conscientes de su condición, precisamente, democrática. Los recientes acontecimientos de reivindicación social como el 15M, la Primavera Árabe o la ocupación de Wall Street lo han puesto de relieve: los ciudadanos no queremos renunciar a nuestro papel como supervisores de la gestión de los gobiernos porque -en una democracia- el verdadero gobierno lo son los ciudadanos. El voto significa cada vez menos una acción aislada que sucede cada cuatro años y cada vez más un ejercicio de confianza previo a una actividad que será supervisada, en directo, y con derecho permanente a réplica por parte de la ciudadanía. Sólo hay que recordar que en España una de las mejores formas de pulsar el debate colectivo de la campaña a las Elecciones Generales 2011 fue siguiendo su flujo de hashtags en Twitter.

El concepto de gobernanza pública está cambiando impulsado por la tecnología y muestra de ello son iniciativas como Personal Democracy Forum. Su slogan “Technology is changing politics” (la tecnología está cambiando la política) resume de forma muy eficiente los recientes cambios sociales. Es más, el nivel de supervisión  de los sistemas de gobierno por parte de la ciudadanía está llegando a tal extremo que en abril de 2011 la compañía Apple lanzó Philly Watchdog, una aplicación para móviles con la que los ciudadanos de Filadelfia puedan informar sobre cualquier posible comportamiento fraudulento de políticos y/o funcionarios. Un sistema que por otra parte acarrea importantes riesgos y desigualdades en el que una organización neutral e intermediaria debería intervenir.

Queremos saber

Vista la tendencia actual a los modelos de gobernanza abierta, parece inevitable que las administraciones públicas tengan adaptar sus sistemas de gestión para incorporar de forma sistémica la participación equitativa, activa, permanente y vinculante de los ciudadanos. El primer paso para lograrlo ha de darse adoptando los modelos abiertos propugnados por el movimiento Open Government.

Los principios del Open Government defienden que la información ha de ser: completa, primaria, oportuna, procesable informáticamente, no discriminatoria, no propietaria y de licencia libre. Pero en un país como el nuestro en el que ni la propia Administración Pública acata las leyes económicas cuyo cumplimiento sin embargo debe supervisar (muchos de sus organismos ni si quiera auditan sus cuentas), poco es de lo que hay que presumir y mucho lo que mejorar. Es lógico que en los últimos años esten surgiendo numerosas e importantes iniciativas ciudadanas que persiguen transparencia, buen gobierno y el cumplimiento de la ley por parte de una Administración Pública, con la pretensión de que esta trabaje para el procomún de manera sostenida.

Una de las iniciativas más significativas es el movimiento internacional OpenData que persigue la liberación de datos por parte de las Administraciones públicas. Este movimiento ha tomado en España la forma Open Data España a cuyos objetivos se suman poryectos como Open Data Congreso y Opengov.es, un registro abierto paquetes de contenidos y de datos en forma de página web que facilita “buscar, compartir y reutilizar contenido y datos, especialmente de manera automatizada”.

En España tenemos el dudoso honor de ser el único país de Europa con más de un millón habitantes que no cuenta con una ley de acceso a la información. Para paliar esta situación están surgiendo numerosas iniciativas ciudadanas que en su mayoría forman parte de la Coalición Pro Acceso, una plataforma de la sociedad civil que exige la adopción e implementación de una “Ley de Transparencia y Acceso a la Información”. Apoyando esta reivindicación se encuentran organizaciones como Pro Bono Público, promoviendo la apertura de datos públicos y Transparency International España, dedicada a combatir la corrupción en los gobiernos.

La Coalición Pro Acceso incorpora no sólo a organizaciones sino también individuos, como el abogado Javier de la Cueva que actualmente impulsa Praeter Orwell, un proyecto que propone un marco sobre el que desarrollar aplicaciones de control del poder político por parte de los ciudadanos mediante la gestión de la información jurídica proveniente de las personas y de organismos públicos. Su principal objetivo es conseguir la interoperabilidad entre los proyectos de Opendata y Open Government mediante una estandarización de datos.

Continuando esta misma línea de reivindicación de acceso a la información pública para el empoderamiento ciudadano, en la actualidad se está gestando un interesante proyecto llamado Tu derecho a saber. Se trata de una plataforma web que permitirá denunciar los casos en los que las instituciones públicas nieguen el acceso a la información, además de facilitar la consulta ciudadana fácil. Este proyecto está respaldado por Access Info Europe -una ONG que tiene como misión promover el derecho de acceso a la información en Europa- e impulsado por David Cabo, dedicado desde hace más de dos años a proyectos relacionados con la transparencia y la participación tales como: ¿Dónde van mis impuestos?, #adoptaundiputado, AsktheEU.org o el Desafío Abredatos.

Alimentando el procomún

El cambio que la ciudadanía le está exigiendo a la Administración ya está mostrando sus primeros resultados. En España ya podemos presumir de que varias administraciones que se están preocupando por poner en marcha proyectos en esta línea. Así existen destacados ejemplos en las administraciones autonómicas, como: Open Data Euskadi del Gobierno Vasco, Datos Abiertos Gencat de la Generalidad Catalana, el Catálogo de Datos de Asturias promovido por el Principado, el Portal de datos abiertos de la Junta de Castilla la Mancha, Open Data Navarra, Datos abiertos CAIB del Gobierno de las Islas Baleares, y Reutiliz@ de la Junta de Extremadura.

A estas iniciativas se suman otras muchas impulsadas por administraciones locales así como desde la administración central. Cabe destacar el Proyecto Aporta para la reutilización de la información del sector público, en el que se enmarcará datos.gov.es, todavía a la espera de ser implantado.

Crowdsourcing para innovar en lo público

Proporcionar información relevante, suficiente y accesible es un primer paso imprescindible para conseguir una Administración abierta que integre sistemas 2.0 de participación online. Esto es algo mucho más complejo y radical que un mero “estar en las redes sociales” o que un soltar datos y “sírvase usted mismo”. Por eso, abrir un perfil en Youtube para por ejemplo dar a conocer a la Policía Nacional de España (y por qué no, hacer un poco de propaganda) es un objetivo muy pobre para un servicio público de tan gran trascendencia. Resulta inevitable preguntarse cuánto hubiera podido contribuir a la seguridad colectiva y a la eficiencia de este servicio público de seguridad, el más de un millón de visitas al canal de YouTube de Policía Nacional que de esta manera se han limitado a ver y comentar unos cuantos detalles dramatizados de relevancia pública muy cuestionable.

Lejos de los habituales e ineficaces modelos de gobernanza colectiva que oscilan entre lo autoritario o lo asambleario, lo que las administraciones deben hacer es implantar sistemas accesibles, transparentes y flexibles que incluyan mecanismos estables de supervisión, participación y corresponsabilidad ciudadana distribuida. Internet y los entornos 2.0 de participación colectiva constituyen un aliado fundamental para este propósito. Esto asegurará un sistema eficiente, permanente innovador por su amplio capital humano, sostenible, equilibrado y decididamente neutral; característica esta última que constituye uno de los garantes fundamentales de la Administración Pública frente a intereses y presiones partidistas y/o con ánimo de lucro. Pero es necesario que exista una voluntad verdadera po de compartir lo públicor parte de la Administración, así como una conciencia colectiva de que lo público se construye, se mantiene y se mejora con la necesaria colaboración de todos.

Publicado originalmente en Compromiso Empresarial, noviembre-diciembre, 2011.


Activismo 2.0 y empoderamiento ciudadano en red (I)

War Is Over - Lenon & Yoko

De la reunión on-line, a las comunidades de changemakers

Uno de los aspectos positivos derivados de la crisis económica es la disposición general al cambio: los sistemas se cuestionan y las posturas se flexibilizan (qué remedio), aunque esto haya tenido que ocurrir tarde y por las malas. Las circunstancias están obligando a los ciudadanos a tomar la iniciativa impulsando cambios que contribuyan a una sociedad más equilibrada y sostenible, mientras que los tradicionales poderes políticos-económicos se desdibujan debido al impulso de las recientes movilizaciones ciudadanas. Desde la “Primavera árabe” al 15M, la actual corriente de empoderamiento social que en su día liderara el tercer sector apuesta por estructuras organizacionales más abiertas, transparentes y colaborativas.

Esta toma de conciencia y poder frente a los tradicionales modelos de gobierno de las democracias occidentales se ha visto favorecida por el acceso de los ciudadanos a las herramientas 2.0. Como consecuencia de esta tendencia hacia el empoderamiento social han surgido numerosas plataformas de activismo 2.0 y crowdsourcing como: Change.org, Avaaz,  Care2, OpenIdeo o Kune; además de redes sociales específicamente dirigidas a las causas sociales como es el caso de Jumo, fundada en febrero de 2010 por Chris Hughes quien además de co-foundador de Facebook fue director de la organización online de la campaña presidencial de Barack Obama en 2008.

A imitación de anteriores proyectos, en el último año han surgido en España diversas plataformas on-line que facilitan la efectividad y visibilización de las iniciativas ciudadanas. Con precedentes memorables como Miaportación, una de las plataformas con mayor protagonismo reciente es Actuable que fue lanzada en España en octubre de 2010 como un Change.org en español y que tras su espectacular compilación de usuarios (680.000 registrados), recientemente ha sido adquirida precisamente con la plataforma Change sin que haya trascendido aún el montante de la operación. Indudablemente, el poder impulsor del 15M ha sido definitivo para su éxito comercial.

Bajo el epígrafe: “Inicia acciones, suma fuerzas, provoca cambio”, Actuable se ha presentado hasta ahora como una herramienta para el empoderamiento ciudadano que se define como “una comunidad de personas y organizaciones que unen fuerzas para luchar contra las injusticias”. Pero pese a la gran acogida de la plataforma debido entre otras razones a la empatía que provocan “las injusticias”, estas son ciertamente un concepto ambiguo, lleno de matices cualitativos y espinoso a la hora de evaluar la eficiencia social de una propuesta. Por ello se hace necesario indagar en la forma concreta en la que Actuable “provoca cambio”, conociendo los detalles de cómo se gestionan las peticiones, se mide el éxito y se produce y gestiona el retorno social.

Lamentablemente, y pese a lo bienintencionado de su misión, los indicadores mostrados en esta plataforma son únicamente cifras (número de personas que se suman a cada causa/petición), lo que hace sospechar que son los aspectos cuantitativos propios precisamente del marketing online tradicional (tráfico, número de clicks, número de usuarios, etc.) los que a esta plataforma le interesan. Sin embargo, prescindir de los aspectos cualitativos a la hora de erradicar la injusticia no sólo es una postura escasa en términos de estrategia en social media, sino que además se encuentra muy poco vinculada a los valores y criterios de análisis adecuados a las causas sociales. Y es que una de las debilidades de esta plataforma es que reúne gente pero no crea comunidad, algo que a estas alturas ya es obligado en cualquier entorno social en internet. Los usuarios de Actuable crean su cuenta, votan y se van, sin ni siquiera recibir una respuesta en sus cuentas de correo sobre su “actuación”, sin conocer a otras personas u otras causas similares.

Reunir es fácil pero la sostenibilidad del cambio social pasa por la capacidad para unir (no sólo reunir) recursos, talento, fuerzas y sinergias. Ahora, Change.org absorbe Actuable para convertirse en la plataforma de activismo ciudadano más grande del mundo. Habrá que esperar a ver si además se convierte en la mejor.

Rogando ¿pero con el mazo dando?

Con similares objetivos a Actuable, otra de las plataformas on-line para la participación ciudadana que han florecido en los últimos meses en España es YouVote. Presentada como “una plataforma virtual donde la ciudadanía puede expresar su opinión y aunar voces a través de preguntas y campañas sociales sometidas a voto” YouVote es -al igual que Actuable y otras muchas plataformas similares- una empresa social. Esto quiere decir que posee un ánimo de lucro legítimamente compatible con unos objetivos de retorno social. Pero a diferencia de Actuable, YouVote sí entiende que debe explicar cómo se produce el retorno social que presumiblemente generará su empresa: “Después del primer año de funcionamiento, Youvote publicará en esta sección la cuantía del beneficio destinado a retorno social, así como las bases para acceder al mismo. Una vez Youvote genere beneficios y se apoyen proyectos, generaremos una sección para dar a conocer dichos proyectos en nuestra página.” De esta manera, los usuarios pueden ser conscientes de qué tipo de empresa son clientes subyacentes cada vez que apoyan a una de las causas sociales recogidas en esta plataforma. Apoyar una causa de una organización directamente en su web es muy distinto que hacerlo a través de estos entornos. Lejos de ser plataformas “neutrales”, estos entornos de activismo 2.0 añaden matices asociados a su forma de gestión, a sus sistemas de selección y evaluación así como a los valores que apoyan.

La condición social de este tipo de empresas les obliga a cumplir con los más altos estándares de transparencia, explicando en detalle su modelo de negocio así como su impacto social. Sin embargo, Actuable no muestra detalles sobre qué y cómo es lo que hace con las peticiones de los usuarios, aparte de darles cobijo y una estructura online. Así que pese a su nombre, aparentemente esta plataforma ha consistido más en decir (visibilizar) que en hacer, lo cual por otra parte no es nada nuevo respecto a lo que ya aportan las redes sociales generalistas y las herramientas 2.0 como blogs o wikis.

Sin embargo, no todo el mundo puede o quiere ser el portavoz de su causa y ahí es donde este tipo de empresas pueden ofrecer un valor diferencial a quienes quieren visibilizar sus proyectos, captar apoyos e incluso fondos. Las plataformas on-line de participación ciudadana pueden ser servicios muy atractivos para las ONGs porque además de dar difusión a sus causas, también pueden -como en el caso de Actuable- conseguir socios a un solo click que se les presentan seleccionados previamente con una altísima sensibilidad hacia sus causas. Es aquí precisamente donde radica el modelo de negocio de esta y similares plataformas: proporcionar servicios Premium y de consultoría a organizaciones promotoras de causas. Con una plataforma excelente en términos de usabilidad y un diseño de contenidos fantásticamente orientados al marketing, en Actuable las ONGs también pueden recaudar fondos de forma directa a través de pagos on-line. Sin duda, se trata de una oportunidad añadida a las tradicionales fórmulas de difusión, captación de socios y de fondos que las organizaciones sociales deberían considerar. Otra cuestión diferente es que un servicio de marketing enfocado a ONGs sea lo mismo que un changemaker o un entorno de empoderamiento social 2.0 como sí lo es sin embargo n-1.

Administración pública ¿en la nube?

Open GovernmentLa participación ciudadana en internet es una oportunidad para contar con los ciudadanos en las propuestas de soluciones, toma de decisiones y transparencia en la gestión pública, pero ¿cómo está reaccionando la Administración Pública ante este nuevo cambio de actitud de la ciudadanía? Lo hace lentamente (cómo no) y de manera desigual, ya que los cambios urgentes que debe afrontar son en realidad de un calibre mucho más básico y pasan por cumplir con los derechos constitucionales de los ciudadanos. La Administración primero ha de abrir sus datos y eliminar las barreras de acceso a la información, ya que no hay otro contexto posible para disfrutar de una ciudadanía madura, responsable y emprendedora.

La mezcla de paternalismo e ineficiencia con que habitualmente actúa la Administración Pública ha de evolucionar hacia estructuras más ágiles, contemporáneas y flexibles que incorporen las bases fundamentales del activismo 2.0. Pero ¿cómo se puede contar con los ciudadanos para que participen en una gestión pública compartida y responsable? Un excelente tema para un próximo artículo.

Publicado originalmente en: Compromiso Empresarial, septiembre-octubre, 2011.


Una dosis de Edupunk y social media en las humanidades (2)

Tribus en xornadasredes

(Continuación del artículo: “Una dosis de Edupunk y social media en las humanidades (1)”)

Afrontar una clase o una conferencia con personas que se juntan de forma aislada en el tiempo es muy distinto que la docencia con un grupo de estudiantes que se reúnen de forma periódica. En los casos de intervenciones aisladas es muy necesario trabajar en relación a las expectativas de lo que para la mayoría de las personas significa “asistir a una conferencia”: esperan escuchar -sentados- a una única persona que es la que se supone que transmitirá el conocimiento. De modo  que para que las personas que se congregan en torno a las conferencias no salgan terriblemente frustradas ante dinámicas “raras” de transmisión del conocimiento, es importante cubrir sus expectativas proporcionando ciertas dosis de lo que esperan y otras muchas de lo que no ;) Por eso mucho del tiempo de las jornadas presenciales celebradas el pasado verano en el Museo provincial do Mar de Lugo transcurrió al más puro estilo “conferencia magistral”, pero sólo aparentemente.

Trastocar el modelo de enseñanza magistral pasa por poner en práctica pequeños cambios subversivos, infiltrándolos dentro de formatos familiares en lo referente a estándares de aprendizaje y transmisión del conocimiento. Uno de esos elementos fue el hecho de que quienes asistimos a las jornadas presenciales no sólo ya nos conocíamos, sino que éramos un grupo. A diferencia de otro tipo de conferencias al uso, nosotros habíamos trabajado juntos durante la Fase 1 que transcurrió íntegramente en internet. Esto provocó que el encuentro fuera un re-encuentro entre conocidos por lo que las conversaciones animadas, las anécdotas y el intercambio se produjeron desde el primer momento. Esto sucedió porque todos ya pertenecíamos al grupo y la verdad es que es triste que pertenecer a un grupo y reunirse sea algo subversivo en la gestión del conocimiento. Está claro que hemos de cambiar muchas dinámicas docentes, más aún ante los entornos de participación 2.0.

Bienvenida a xornadasredes

Cuando las personas se sienten parte de un grupo están más abiertas a explorar nuevas situaciones de forma colectiva y eso es buenísimo para el aprendizaje porque ¿qué no es el conocimiento por aprender sino lo inesperado? Los participantes de xornadasredes llegaron al museo conociendo a los demás, formando parte de un grupo y sabiendo que se les había asignado un color pero sin conocer lpara qué les iba a servir esa información y que se desveló a su llegada. De esta manera, cada participante tuvo que -previamente a entrar en la sala- buscar su color y ponerse una pegatina identificándose como miembro de una de las 3 (+ 1) tribus que yo había definido en función de sus actividades profesionales.

La condición de pertenencia a una tribu (creador@s, gestor@s, investigador@s y voluntari@s) reforzaba las redes de afinidad/identidad definidas entre los asistentes según el oficio de cada uno. Pero estas convenciones terminarían por saltar en pezados al final de la jornada cuando tratamos el asunto de la participación en los entornos 2.0.

Dinámica de roles de participación online en xornadasredesGracias a que contamos con la experiencia compartida de la Fase 1, pude diseñar una dinámica de grupo en la que reflexionamos conjuntamente sobre cómo había sido nuestra participación en el grupo de Facebook “Educación, cultura y acción social en los social media“. La actividad comenzaba por escoger una pegatina (a lo sumo dos) que definiera, no quiénes decíamos ser nosotros, sino cómo nos habíamos comportado durante la fase online. Las opciones de participación entre las que escoger eran: creador@, conector@, analític@, conversador@, coleccionista, espectador@ e inactiv@.

Uno de los aspectos fundamentales de esta acción era que los participantes asumieran de forma pública su condición online, escogiendo una pegatina y poniéndola en un lugar visible al lado de lo que cada uno de ellos había dicho ser offline. El objetivo era reflexionar sobre su propia participación en internet y comprender que el comportamiento online de las personas tiene una dimensión pública que matiza su actividad offline: lo online y lo offline están conectados. Así sugieron numerosas combinaciones como: creador@s-espectador@s, investigador@s-inactiv@s o gestor@s-conversador@s, habiendo sólo un caso de creador@-creador@: Sabela.

UTribus y roles online en xornadasredesna vez escogida y puesta la pegatina, los participantes tenían que encontrar a sus homólogos, sus verdaderos iguales en relación a su impacto en el beneficio común del grupo, para crear un grupo de debate en el que compartieran detalles de cómo había sido precisamente su participación. Con ello buscada que se reflexionara sobre la pretendida cualidad colaborativa y “buenista” de los entornos 2.0 y el hecho de que su interés para los usuarios parte de cómo es la participación individual de cada uno de nostros. Si no hay participación, ni creación, ni conversación, ni información, ni análisis crítico; no hay interés.

Existen muchos artículos y estudios que analizan cómo es la participación en entornos 2.0, así que me podría haber limitado simplemente a contarlo: que los creadores son muy pocos y que los mirones son muchos, casi tanto como los inactivos. Pero los meros datos no significan nada si no se asocian con la experiencia y el conocimiento de las personas, así que lo que hicimos fue aprender siendo. Quizás por eso los comentarios surgidos después de los debates en grupo fueron de altísima calidad e interés, como pocas veces he visto en los muchos años que llevo dando clase. Así que luego lo celebramos, como no podía ser de otra manera, todos juntos y con una estupenda comida colaborativa 2.0 de por medio, que coincidió con la fiesta del marisco en la que no hubo, ni inactiv@s, ni espectador@s.

Dinámica de roles online en xornadasredes

Dinámica de roles online en xornadaredes

Grupo de analíticos conversarndo en xornadasredes

Grupo de inactivos conversando en xornadasredes

Comida colaborativa en xornadasredes

Comida colaborativa en xornadasredes


Una dosis de Edupunk y social media en las humanidades (1)

Las conferencias están obsoletas: pertenecen a un modelo educativo basado en la transmisión de información, y no en el aprendizaje y la gestión del conocimiento. En la “Era Google” la información está al alcance de cualquiera (que tenga una conexión de ADSL, conozca idiomas y carezca de problemas de discapacidad), por lo que se podría afirmar que con alguna excepción relacionada con las reivindicaciones del open data, el problema con la información no es conseguirla, sino saber gestionarla, analizarla y asimilarla. De hecho, nuestra época se caracteriza por un exceso de información que no necesariamente de formación. Por eso es necesario subrayar la contradicción que supone tratar temas de participación social siguiendo un formato docente de clase magistral, más si además esta participación tiene que ver con los social media.

Susana, voluntaria tuitera en #xornadasredes

No puede haber verdadero aprendizaje sobre los social media sin una metodología que incluya la práctica online. Por esta razón un aspecto fundamental de las pasadas jornadas Museos, las redes sociales como generadoras de cambios fue su doble naturaleza teórica y práctica, además de su dimensión tanto online como presencial. Así pues, la fase inicial del curso sucedió íntegramente en internet.

La primera actividad online y práctica comenzó en el mismo proceso de la inscripción. Las personas que solicitaron asistir al curso presencial tuvieron que inscribirse a través de un formulario en internet y aportando además algo inusual en la mayoría de las jornadas presenciales gratuitas: su contribución activa. De esta manera, los solicitantes tuvieron que compartir información sobre cuál era su actividad profesional y por qué querían asistir al curso en una breve “Carta de motivación”. El conjunto de cartas fue posteriormente compartido de forma anónima con el resto de inscritos. De esta sencilla manera los participantes tuvieron la oportunidad de conocer con antelación a quienes irían a ser sus compañeros en la “sala de conferencias”. Esto les daba la oportunidad de compartir experiencias previamente entre ellos y acudir a la jornada presencial a encontrase con un grupo de personas con las que ya habían entablado relaciones: un grupo al que ya pertenecían.

Debido a la que la mayoría de las personas inscritas contaba con un perfil en Facebook, pensé que esta plataforma era la más adecuada para abrir un espacio de intercambio online que acogiera a personas interesadas en el tema, independientemente de si iban o no a asistir a las jornadas presenciales. Así surgió el grupo Educación, Cultura y Acción Social en los Social Media, que ha funcionado antes, durante y después de las jornadas presenciales y que continúa en la actualidad activo y abierto a la participación de personas interesadas en cómo las humanidades pueden trabajar de forma relevante con social media. En este grupo hay que destacar la actividad de tres personas ciegas (Pilar, José Urbano y Ángeles) que superando sus discapacidades están siendo capaces de interactuar con la ayuda de la incombustible Encarna.

Se buscan voluntarixs para xornadasredesAdemás del grupo de Facebook, se fueron abriendo perfiles en otras redes sociales a los que se fue incorporando el trabajo de voluntari@s participantes del curso. Estas personas tuvieron la oportunidad de compartir la construcción de la actividad, además de recibir asistencia y asesoramiento personalizado por mi parte, vía chat o correo electrónico.

El primer espacio que abrimos en redes sociales fue en Delicious, donde compilamos referencias en internet tanto de interés general sobre los temas del curso, como sobre la actividad profesional de los participantes. El objetivo de esta acción fue: prepararse de forma eficiente para el intercambio y la gestión del conocimiento, conocernos mejor antes de la jornada presencial y fomentar las relaciones personales y profesionales entre la comunidad de asistentes y la online. Los voluntari@s 2.0, Juan y Alexia, se encargan actualmente de gestionar la cuenta.

También creamos un usuario en Twitter @xornadasredes  y utilizando como referencia el hagshtag: #xornadasredes, tuiteamos las jornadas presenciales y mantuvimos la conversación. La conversación en este canal estuvo gestionada por otra estupenda voluntaria 2.0: Susana, a quien se puede ver en acción en la primera foto de este artículo.

Otro de los espacios de intercambio se creó en Flickr para compartir las fotografías realizadas durante las jornadas presenciales, así como otros materiales gráficos de interés. Para ello contamos con la colaboración de: Ana, José, Cristina y Mara.

Además de toda esta información en distintos formatos, también grabamos las jornadas presenciales en vídeo gracias a la colaboración de los voluntarios Juan y Jesús. De momento los vídeos ya están disponibles en el grupo de Facebook y próximamente serán volcados en Youtube.

DTribus de las xornadasredesespués del trabajo online -intenso, ilusionante y muy participativo- llegó el día de vernos las caras en el Museo Provincial do Mar de Lugo, en lo que no dejaba de ser un nuevo formato de intercambio para un grupo de personas que ya nos conocíamos. Comenzó así la Fase 2 del curso, con carácter presencial en su núcleo central, pero con extensión online gracias a la gestión simultánea de las cuentas de Facebook y Twitter que realizó Susana. Esta fase constituyó la continuación de lo que previamente había sucedido en internet, por lo que los participantes no podieron entrar en la sala de conferencias sin más, sino que tuvieron que identificarse poniéndose unas etiquetas que les identificaban como miembros de una tribu.

Las etiquetas se elaboraron gracias a la colaboración de Bassam y en base a la información sobre la actividad profesional de los participantes recogida en los formularios de inscripción. Gracias a lo que los participantes me habían contado de ellos mismos pude definir tres “tribus” que de manera aproximada les representaban a todos. Así la sala se fue llenando de creador@s, gestor@s e investigador@s; además de una cuarta tribu de élite, compatible con las otras tres: ¡voluntari@s! Lo que sucedió dentro, lo contaré en la segunda parte de este artículo “Una dosis de Edupunk y social media en las humanidades (2)”

Encontrando nuestras "tribus" antes de entrar a la sala en xornadasredes


Dinero sin ánimo de lucro. Crowdfunding para monetizar el poder social

We have the money

Renovarse o morir. El drástico recorte de las ayudas sociales ha puesto sobre la mesa el importante asunto de la sostenibilidad económica en las ONG, así como el potencial abandono de la acción social a consecuencia de la falta de financiación de las organizaciones.

Si los gobiernos recortan sus ayudas, las empresas disminuyen su apoyo económico y ahora las organizaciones (las que sobrevivan) prescinden de muchos de sus programas “por falta de subvenciones”, ¿quién se va a ocupar de impulsar los cambios necesarios para la erradicación de problemas –urgentes y vergonzosos– como el hambre, la pobreza, la destrucción de los recursos naturales o la violación de los derechos humanos? Ahora más que nunca, las ONG han de mostrar su savoir faire en la gestión de crisis. Han de liderar cambios estructurales en sus políticas de gestión que –por qué no– además sirvan de modelo para empresas y para la propia administración pública. Urge por tanto un fortalecimiento del tercer sector hacia sistemas más eficientes y sostenibles que promuevan una necesaria capacidad de autofinanciación.

No hay duda de que las ONG poseen una amplia tradición en captación de fondos, pero no todas han sabido limitar sus objetivos y su peso organizacional ante una potencial caída de sus ingresos, además de diversificar sus distintas fuentes. Ahora llega una nueva oportunidad de la mano del crowdfunding (también llamado financiación en masa), una de las afortunadas consecuencias del encuentro entre la tecnología digital y la actual participación social en Internet.

El crowdfunding es un sistema on-line de financiación colectiva que permite, tanto a usuarios individuales como a organizaciones, promover proyectos para que sean financiados mediante pequeñas contribuciones por parte de una masa distribuida de financiadores. Tanto la petición de fondos como las aportaciones se realizan a través de plataformas on-line que facilitan el encuentro entre los promotores de los proyectos y sus financiadores.

Esta nueva corriente proveniente de Estados Unidos está teniendo una importante acogida en Europa y durante el último año este tipo de plataformas ha comenzado a surgir en nuestro país, a pesar de las diferencias de contexto en lo referente a las condiciones fiscales y a la cultura social de la donación. Lanzanos fue la primera, nacida en diciembre de 2010 casi simultáneamente a Verkami y posteriormente han ido apareciendo otras como: Injoinet, Volanda, Fayndu e Ivnus.

Los fines del dinero 2.0.

EMoney 2.0l crowdfunding es una tercera vía a los dos modelos tradicionales de financiación: fuentes públicas y privadas. Pese a que supone una oportunidad añadida para el tercer sector, no hay que olvidar que este tipo de plataformas no suelen distinguir los fines de lucro o no de los proyectos que acogen. Igualmente, no todas las fórmulas de petición y gestión del dinero recaudado son las mismas. Así pues, se hace necesario establecer algunas distinciones para que las organizaciones escojan lo que mejor se adapte a su naturaleza y necesidades. Aunque no existe un consenso absoluto relativo a la nueva terminología asociada, los conceptos más utilizados hasta ahora son: Préstamos P2P, micromecenazgo, y crowdfunding.

Los Préstamos P2P son prestaciones a largo plazo en las que el retorno está vinculado al éxito de la empresa y a su capacidad de devolver la cuantía prestada. Así pues, las transacciones sí tienen fines de lucro y son un préstamo sin intermediarios a proyectos o pequeñas empresas que necesitan recaudar un capital inicial a cambio de dividendos o acciones.

Por otra parte, el micromecenazgo permite financiar proyectos sin intermediarios y mediante pequeñas cantidades. El dinero se entrega en forma de donación, por lo que no se espera un retorno económico de la cantidad donada.

Una fórmula novedosa de microfinanciación es la “financiación en equipo”, muy apropiada para su implantación en empresas. Un buen ejemplo es Teaming, que promueve que grupos de empleados donen un euro mensual y que entre todos elijan a qué organización dárselo cada mes.

La esencia del crowdfunding no es nueva para las ONG, ya que obtener pequeñas contribuciones de muchos individuos es algo que las organizaciones vienen haciendo desde hace mucho tiempo. Sin embargo, la novedad radica en hacerlo por Internet y en una nueva sociedad que se relaciona por esta vía.

Es fundamental que las ONG conozcan y asuman las nuevas formas de relación social en Internet, puesto que una de las claves de su sostenibilidad radica en la solidez y el tamaño de su base social. Si en esta base se producen cambios (o previsiones de ello) la sostenibilidad de la organización estará en riesgo. Sin embargo, que las organizaciones deban acercarse a los espacios on-line donde están los potenciales donantes no significa solamente un cambio de lugar.

Dinero para lo que no se paga con dinero

Lejos de ser fruto del actual auge de las redes sociales, el nacimiento del crowdfunding data de 1997, cuando el grupo británico de rock Marillion promovió por Internet la financiación colectiva de una de sus giras. Tras recaudar 60.000 dólares gracias a sus fans, el líder de la banda subrayaba el aspecto más relevante de esta experiencia: “No es solo por el dinero, Internet nos permite comunicarnos directamente con nuestros fans en todo el mundo de una manera espontánea e inmediata. Es un proceso de comunicación de dos vías que lo ha cambiado todo para nosotros, ahora los fans de todo el mundo se sienten como una familia. La fe mueve montañas, así que tened cuidado”.

Así pues, la captación de fondos on-line era posible antes de que aparecieran términos como “Fundraising 2.0″. Por otra parte, mientras que el uso de herramientas 2.0 no asegura el éxito de la captación, sí lo hace conocer y saber gestionar el valor añadido que aportan los entornos de crowdfunding. Tal como expresaba el líder de Marillion, lo fundamental es crear comunidad en torno a donantes y patrocinadores, y esto sí que es una oportunidad con respecto a anteriores fórmulas.

El crowdfunding se presenta como una nueva vía no solo de consumo y financiación, sino también de participación en los proyectos y de pertenencia a una comunidad, en lo que es una versión revisada y abierta de las tradicionales comunas cuyos beneficios revertían en la propia colectividad. Además, esta fórmula asegura una mínima cantidad de masa social interesada en la realización del proyecto, por lo que el retorno social queda previamente asegurado. Sin embargo, habrá que preguntarse si una “larga cola” de donantes verdaderamente asegura una gestión sostenible.

¿Es oro todo lo que reluce?

Dinero 2.0

En contra de lo que propugnan la mayoría de plataformas de crowdfunding, las organizaciones intermediarias (como lo son las ONG) siguen siendo necesarias, puesto que no todo el mundo puede o quiere ser el promotor de sus propias causas. Por otra parte, ¿qué son si no las plataformas de crowdfunding más que intermediarios entre las causas y quienes las apoyan? Lo que el crowdfunding presenta es simplemente una nueva alternativa para que las organizaciones difundan sus proyectos y apoyen sus objetivos. En eso ha consistido la alianza estratégica entre la Fundación Hazloposible y Lanzanos que actualiza a la máxima capacidad el impacto de la organización.

Pero si no se quiere entrar a formar parte de la infinidad de plataformas que están surgiendo por todo el mundo, la alternativa ha de ser elaborar proyectos de fundraising on-line integrables en las páginas web de las ONG. Así lo ha hecho Unicef España con su magistral proyecto: “School Land”, un juego creado en Facebook consistente en la construcción de una escuela de Luapula (Zambia) que se desarrolla en la red social y se lleva a cabo en la realidad.

Publicado originalmente en: Compromiso Empresarial,  julio – agosto, 2011.


Xornadas Redes: recursos online y programa completo

Xornadas Redes#xornadasredes está a punto de comenzar. Las inscripciones están cerradas, las plataformas 2.0 creadas y tanto inscrit@s como interesad@s están participando muy activamente en ellas. Por si fuera poco, un nutrido grupo de voluntari@s (offline y 2.0) comienza a colaborar en las tareas de organización y gestión. De hecho, uno de los principales objetivos del curso es ir más allá del prototípico formato de conferencia/mesa redonda y poder aportar un contexto que abarcara el antes, el durante y el después del desarrollo in situ del curso, donde las personas inscritas pudieran adquirir experiencia práctica e intercambiar conocimiento. Y es que, en social media, el movimiento se demuestra andando.

Además, estoy especialmente contenta con que se hayan matriculado varias personas ciegas. Pese a los miles de artículos proclamando el supuesto empoderamiento ciudadano que proporcionan los social media, lo cierto es que estos suponen una barrera añadida para las personas mayores y las que poseen algún tipo de discapacidad. Un reciente estudio realizado por Fundación Once, titulado “Accesibilidad de plataformas de redes sociales”, pone de relieve que las personas discapacitadas están discriminadas en estas plataformas porque se continúa sin crear proyectos que sigan criterios de diseño universal y se sigue sin programar de acuerdo a estándares de accesibilidad web. Está claro que todavía queda mucho que hacer para que verdaderamente podamos trabajar en red de forma verdaderamente inclusiva.

Discutiremos de todo esto y mucho más los próximos días 27 y 28  en los Museos Provinciales de Lugo, en los que no nos faltarán sendas comidas colaborativas así como un magnífico broche de oro: la Fiesta del marisco de Cervo. Entretanto, estamos en la red.

RECURSOS ONLINE:

Grupo en Facebook “Educación, cultura y acción social en los social media”: www.facebook.com/museodomar#!/groups/142745602480521

Canal en Twitter: http://twitter.com/xornadasredes

Canal en Flickr: www.flickr.com/photos/xornadasredes

Referencias y documentación: www.delicious.com/xornadaredes

Sobre la coordinadora: http://flavors.me/pilargonzalo

RECURSOS DA REDE MUSEÍSTICA:

BLOGS:

Museo de San Paio: http://museodomar.blogspot.com/

Museo do Mar: http://museosanpaio.blogspot.com/

Museo Pazo de Tor: http://pazodetor.blogspot.com/

FACEBOOK

Museo de San Paio: www.facebook.com/museodesanpaio

Museo do Mar: www.facebook.com/museodomar

Museo Pazo de Tor: www.facebook.com/museopazodetor

IVOOX

www.radioredemuseistica.tk

YOUTUBE

Museo de San Paio: www.youtube.com/user/museosanpaio

Museo do Mar: www.youtube.com/user/museodomar

Museo Pazo de Tor: www.youtube.com/user/museopazodetor

VIMEO

http://vimeo.com/redemuseistica

PROGRAMA

Museos, las redes sociales como generadoras de cambios

26 y 27 de agosto, 2011

Organiza: Rede Museística Provincial de Lugo

Dirigen: Encarna Lago, Gerente de los museos de Lugo y Pilar Gonzalo, Área Web del Museo Reina Sofía y redactora de la revista Compromiso Empresarial

Viernes 26, agosto – Museo Pazo de Tor

Mañana

(11:00 – 12:00 h) “Las Redes Sociales y su relación con los museos y centros de arte” – Araceli Corbo

(Descanso)

(12:30 – 13:30 h) “Museos y Redes Sociales: La delgada línea entre lo analógico a lo digital” – Rufino Ferreras

Comida colaborativa

Tarde

(16:30 – 18:00 h) Mesa Redonda: “Enredados na rede museística” – Encarna Lago, Antonio Reigosa, Araceli Corbo y Rufino Ferreras

Viernes 27, agosto – Museo Provincial do Mar de San Cibrao

Educación, cultura y acción social en los Social Media. Web 2.0 para ámbitos de naturaleza cualitativa con impacto a medio y largo plazo. Jornada teórico práctica a cargo de Pilar Gonzalo.

Mañana

(11:00 – 12:00 h) Especificidades de la producción humanística y la actividad empresarial.

(12:00 – 12:45 h) ¿Cómo funcionan las comunidades online?

(Descanso)

(13:00 – 14:00 h) Plan de Social Media: Escucha, Diseño estratégico, conversación.

Comida colaborativa (Fiesta del Marisco en San Cibrao)

Tarde

(17:00 – 18:00 h) Captación de fondos 2.0: crowdfunding e iniciativas web específicas.

(18:00 – 19:00 h) Valoración, medición y evaluación de proyectos educativos, culturales y sociales en entornos 2.0.


Educación, cultura y acción social en los Social Media

Hoy se abre el plazo de inscripción para asistir al Curso teórico-práctico: “Educación, cultura y acción social en los Social Media” que se celebrará en el Museo do Mar de Lugo el próximo 27 de agosto. La actividad se inscribe dentro de las I Xornadas: Museos, as redes sociais como xeneradoras de cambios, organizadas por el Área de Cultura de la Diputación de Lugo y que he dirigido conjuntamente con Encarna Lago, Gerente de la Red museística de Lugo.

En el curso se reflexionará de forma colaborativa sobre cómo las herramientas y entornos 2.0 pueden impulsar proyectos culturales, sociales y educativos de forma eficiente y apropiada a su naturaleza cualitativa con impacto a medio y largo plazo. La asistencia es gratuita pero el aforo está limitado a 40 personas. Si deseas asistir deberás cumplimentar el formulario de inscripción.

 

Fundamentos:

La superación de la denominada “Brecha digital” en ciertas generaciones y países ha contribuido de manera diferencial al actual empoderamiento ciudadano en internet. A ello se une la creciente implantación de herramientas 2.0 y la masiva participación ciudadana en las plataformas sociales. Sin embargo, no hay que olvidar que pese a la forma en la que se han impulsado las recientes revueltas del mundo árabe o el movimiento ciudadano 15M surgido en nuestro país, los movimientos sociales no surgen de las redes, sino que provienen de una tradición anterior ajena a internet y consolidada en las sociedades democráticas: el activismo ciudadano y la acción social de las organizaciones no gubernamentales.

Esta fuerza social tradicionalmente impulsada por personas y organizaciones ajenas a los grupos de poder político y económico, ha sido rápidamente percibida por las empresas y posteriormente por los poderes políticos, que enseguida han diseñado estrategias de movilización de las personas acordes con sus intereses. Ejemplos como la campaña de Barack Obama en 2008, la masiva actividad de las empresas en las redes sociales, o el último crecimiento exponencial de las plataformas de crowdfunding; han puesto de manifiesto que las reglas del impacto y la movilización social han cambiado.

Sin embargo, la cultura y la educación no pueden ser gestionadas en base a los mismos parámetros que los de las empresas y los poderes políticos, aplicando sus mismas estrategias, indicadores y formas de valoración que últimamente se han instalado como referencia de “lo que hay que hacer”. Así pues, hay que promover sistemas de comunicación, marketing, medición y evaluación en los entornos 2.0 apropiados a la naturaleza de las actividades culturales, sociales y educativas, distintos a lo que actualmente circula como tendencia dominante de buenas prácticas sobre  en las redes sociales y la web 2.0.

Metodología:

La jornada se plantea con la voluntad de ser útil de forma muy práctica a los asistentes para que no se limiten a ser meros receptores de teorías generales sobre lo que otros hacen. Así pues, se requiere que los participantes sean contribuyentes activos, compartiendo experiencias y aportando soluciones al conjunto de inquietudes del grupo.

El curso trabajará con técnicas participativas los conceptos que se explicarán al inicio de cada sesión, aplicándolos sobre los propios proyectos e inquietudes planteados por los asistentes en sus “Cartas de motivación”. Para ello es fundamental que el grupo de participantes conozca este conjunto de puntos de vista de los demás previamente a la asistencia al curso. Con este propósito, las  “Cartas de motivación” de cada participante inscrito se darán a conocer entre los seleccionados anteriormente a las jornadas presenciales; para que puedan leerlas, reflexionar sobre ellas y conocer al resto de personas del grupo con las que colaborarán en la jornada presencial. Así cada persona podrá contribuir mejor al conjunto y entre todos se podrá profundizar más deprisa en los detalles que marcan las diferencias de valor.


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